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Enfermedad por Moquillo en perros: Lo que debes saber

El moquillo canino (distemper) es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a los perros. El tratamiento se enfoca en brindar cuidados de apoyo y controlar los síntomas, ya que no hay una cura específica. Muchas veces el desconocimiento de las acciones a tener en cuenta para el tratamiento del canino desemboca en manejos inadecuados que pueden derivar a su vez en grandes problemas de salud publica que si las entidades gubernamentales no controlan, dan como resultado: abandono, pandemia, aumento de las tasas de mortalidad especialmente en población en estado de calle, pánico colectivo entre otras. Y es por esta razón que queremos brindarte información para combatir la ignorancia y dar un mejor manejo a estos casos.

NOTA: Las opiniones reflejadas en este articulo están basadas en la literatura e investigación del tema. Sin embargo esto NO reemplaza la opinión profesional ni busca ser alternativa al tratamiento manifestado por el profesional facultado para tal fin.

El virus del moquillo ataca las células cerebrales y las de la piel, el tejido conjuntivo, las mucosas de las vías respiratorias y el tracto gastrointestinal. Esta enfermedad puede adoptar diferentes formas y a menudo se producen infecciones y complicaciones secundarias, ya que se trata de un virus inmunosupresor, es decir, ataca al sistema inmunológico del perro.

Los primeros síntomas del moquillo aparecen a los seis o nueve días de haber contraído la enfermedad, y en los casos más leves ni siquiera se aprecian, o no aparecen en estricto orden:

  1. En una primera etapa se produce un pico de fiebre que puede superar los 39ºC. El perro sufre pérdida de apetito, apatía y secreción acuosa por los ojos y la nariz.
  2. A los pocos días, la secreción se vuelve amarillenta, pegajosa y más espesa. El perro sufre una tos seca y pueden aparecer ampollas de pus en su abdomen. Es frecuente que vomite y presente diarrea, lo que provoca deshidratación.
  3. Al cabo de una o dos semanas, el perro experimenta una recuperación, seguida de una recaída causada por invasión bacteriana secundaria, que provocará complicaciones gastrointestinales y respiratorias.
  4. Dos o tres semanas después de haber contraído el moquillo, muchos perros presentan signos de encefalitis, con accesos de babeo, sacudidas de cabeza y movimiento de mandíbula (como si estuviera masticando). El perro puede sufrir ataques parecidos a los epilépticos. Durante las convulsiones, el perro puede correr en círculos, caerse y dar coces con las cuatro patas. A continuación, es frecuente que se muestre confundido y rehuya al dueño, deambule sin sentido y parezca ciego.

Otro síntoma de complicación cerebral son las contracciones rítmicas de diversos grupos musculares. Estas sacudidas pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, aunque lo más frecuente es que se produzcan en la cabeza. Al principio, aparecen mientras el perro duerme. Más tarde, se producirán tando de día como de noche. Esta situación de denomina mioclono del moquillo, es dolorosa y hace que el perro gima y aulle. Si el perro se recupera, las sacudidas continuarán indefinidamente, aunque se harán menos severas con el tiempo.

El endurecimiento plantar y de la nariz, o hiperqueratosis de los cojinetes plantares y del epitelio nasal, es una forma de moquillo en la que el virus ataca la piel de las patas y la trufa, produciendo una capa gruesa y endurecida en la nariz y formando callos en las almohadillas de las patas.

Tratamiento y control

Los siguientes son puntos clave del tratamiento en salud pública para el distemper canino:

  1. Aislamiento y Cuarentena: Los perros infectados deben ser aislados de otros perros para prevenir la propagación del virus. Mantén a los perros enfermos en cuarentena y evita el contacto con perros sanos.
  2. Apoyo Nutricional: Los perros con distemper a menudo pierden el apetito. Ofrece alimentos altos en calorías y fáciles de digerir para mantener su energía. Puede ser necesario alimentarlos a través de una sonda si se niegan a comer.
  3. Hidratación: Mantén al perro bien hidratado, ya que la fiebre y la pérdida de apetito pueden llevar a la deshidratación. Si el perro no está bebiendo lo suficiente, puede ser necesario administrar líquidos por vía intravenosa.
  4. Control de Síntomas: Los síntomas del distemper pueden incluir fiebre, secreción nasal, tos, vómitos y diarrea. Los medicamentos pueden usarse para controlar la fiebre y tratar los síntomas gastrointestinales.
  5. Prevención de Infecciones Secundarias: Debido a que el distemper debilita el sistema inmunológico, los perros son propensos a infecciones secundarias. Los antibióticos pueden ser necesarios para tratar o prevenir estas infecciones.
  6. Atención Respiratoria: En casos graves, el distemper puede afectar los pulmones. La atención veterinaria puede incluir terapia de oxígeno y medicamentos para mejorar la función pulmonar.
  7. Medicamentos Antivirales e inmunomoduladores: En algunos casos, se pueden utilizar medicamentos antivirales para tratar el distemper. Sin embargo, su eficacia es limitada y no están disponibles en todos los lugares. En nuestro entorno se encuentra de manera recurrente el uso de inmunomoduladores que promueven la respuesta de defensa del organismo ante la infección.
  8. Vacunación: La prevención es clave. La vacunación adecuada y oportuna es la mejor manera de evitar el distemper. Mantén el calendario de vacunación actualizado.

Es cierto que los perros infectados con distemper pueden ser altamente contagiosos para otros perros, especialmente durante las primeras etapas de la enfermedad. El virus del distemper se propaga a través del contacto directo con las secreciones corporales de un perro infectado, como la saliva, orina y heces, la mucosidad nasal y las lágrimas. Esto significa que un perro con distemper puede contagiar a otros perros a través de la interacción cercana, el lamido mutuo, el contacto con objetos contaminados y el aire en espacios compartidos.

Además, el virus puede ser eliminado en el ambiente durante un período de tiempo después de que un perro infectado ha estado en contacto con él. Esto significa que las áreas donde un perro enfermo ha estado, como parques para perros o perreras, pueden seguir siendo una fuente de infección incluso después de que el perro se haya ido.

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Manejo y desinfección de espacios

La desinfección adecuada es esencial para prevenir la propagación del virus del distemper y proteger a otros perros. Aquí hay algunas pautas para llevar a cabo una desinfección efectiva después de la presencia de un perro enfermo:

  1. Limpiar primero: Antes de desinfectar, limpia cuidadosamente todas las áreas donde el perro enfermo ha estado. Utiliza agua y jabón para eliminar la suciedad, la saliva, la mucosidad y otras sustancias.
  2. Desinfectantes adecuados: Utiliza desinfectantes que sean efectivos contra virus. Los desinfectantes comunes como el cloro (20cc de cloro mas 980cc de agua), la lejía diluida (una parte de lejía en 30 partes de agua) son eficaces para matar el virus del distemper. Actualmente una alternativa de fácil uso es el Amonio Cuaternario que en general, es muy eficiente para la eliminación de virus, bacterias y hongos EN SUPERFICIES. Asegúrate de leer y seguir las instrucciones del fabricante para una dilución y aplicación adecuadas.
  3. Superficies y objetos: Desinfecta todas las superficies y objetos que el perro enfermo haya tocado o estado en contacto con. Esto incluye juguetes, platos, camas, correas y áreas donde el perro dormía o descansaba.
  4. Áreas exteriores: Si el perro enfermo ha estado en áreas exteriores como patios, perreras o parques para perros, limpia y desinfecta estas áreas también. En áreas de tierra, considera cubrir la zona con cal o tierra fresca para ayudar a reducir la viabilidad del virus.
  5. Ropa y objetos personales: Si llevaste al perro enfermo a casa o interactuaste con él, lava la ropa que hayas usado y desinfecta los objetos que hayan estado en contacto con el perro.
  6. Lavado de manos: Después de limpiar y desinfectar, lávate bien las manos con agua y jabón para evitar cualquier posible contaminación.
  7. Ventilación: Si es posible, ventila bien las áreas interiores después de la desinfección para ayudar a reducir la concentración de cualquier agente patógeno residual.

Recuerda que aunque la desinfección es importante, la prevención a través de la vacunación y el aislamiento temprano de perros enfermos son medidas fundamentales para controlar la propagación del distemper. Siempre es aconsejable consultar con un profesional veterinario para obtener orientación específica sobre la desinfección y el control de enfermedades en situaciones particulares.

Pronostico en detección temprana

El pronóstico para un perro con distemper puede ser más favorable si se detecta y trata de manera temprana. La detección temprana permite la implementación rápida de medidas de cuidado y tratamiento, lo que puede ayudar a reducir la gravedad de los síntomas y mejorar las posibilidades de recuperación.

Algunos factores que pueden influir en el pronóstico positivo de un perro con distemper detectado tempranamente incluyen:

  1. Tratamiento adecuado: Si se proporciona un tratamiento de apoyo y cuidado adecuado, incluyendo la administración de medicamentos para controlar los síntomas, hidratación y alimentación adecuadas, el perro tiene una mejor oportunidad de superar la enfermedad.
  2. Aislamiento y prevención de infecciones secundarias: Mantener al perro en cuarentena y prevenir infecciones secundarias es crucial para proteger su sistema inmunológico debilitado y evitar complicaciones adicionales.
  3. Inmunización previa: Los perros que han sido adecuadamente vacunados pueden tener una respuesta inmunológica más fuerte que ayuda a combatir la infección. Las vacunas no previenen completamente la enfermedad, pero pueden reducir la gravedad de los síntomas.
  4. Respuesta individual: La respuesta de cada perro al virus puede variar. Algunos perros pueden tener sistemas inmunológicos más robustos que les permitan combatir la infección más efectivamente.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que el distemper canino es una enfermedad grave y, aunque el pronóstico puede mejorar con la detección temprana, no hay garantía de recuperación completa. Incluso con un tratamiento temprano, algunos perros pueden desarrollar complicaciones graves y no sobrevivir. Por lo tanto, si sospechas que tu perro podría estar infectado con distemper, es crucial buscar atención veterinaria de inmediato para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

2 comentarios en “Enfermedad por Moquillo en perros: Lo que debes saber”

  1. Hace algunos años por esta enfermedad me tocó aprender por las malas la importancia de las vacunas. En ese entonces tenía 2 perritos, la más grande enfermó (en un principio no sabíamos que era moquillo) y pasó mucho tiempo cerca de su hermanito. Por falta de conocimiento y por negligencia médica, pasamos por muchos tratamientos distintos para ehrlichia hasta que nos enteramos que era distemper y ya era muy tarde. Nuestra primera preocupación luego de esto era que su hermanito también lo tuviera por todo el tiempo que pasaron juntos. Pero el tenía un mejor esquema de vacunas y salió negativo a distemper. Desde entonces nuestra prioridad son y serán las vacunas, y ya nunca más nos descuidamos con eso. Las vacunas lo salvaron de contagiarse y pasar por lo mismo que su hermana mayor. Y a todo el mundo le decimos lo importante que son las vacunas, y lo mucho que desearía haberlo tomado en cuenta antes. Vacunen a sus perritos siempre.

    1. Así es, Andrea. Es realmente difícil perder una mascota a causa de una enfermedad como esta. Y por eso es importante que todos aprendamos y compartamos la información correcta a fin de que cada vez mas perritos se salven y la enfermedad disminuya su curso de contagio. ¡Todos somos ClanPata!

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